Artrosis: qué es, por qué aparece y cómo mejorar tu calidad de vida
La artrosis es una enfermedad crónica y degenerativa que afecta principalmente al cartílago articular, el tejido que recubre los extremos de los huesos y permite que las articulaciones se muevan sin fricción. Con el paso del tiempo y en presencia de determinados factores de riesgo ese cartílago se va deteriorando. Cuando pierde grosor y calidad, los huesos comienzan a rozar entre sí, generando dolor, rigidez y pérdida de movilidad.
Las articulaciones más afectadas suelen ser las manos, las rodillas y las caderas, aunque puede aparecer en cualquier articulación.
Según la Organización Mundial de la Salud, la artrosis es una de las principales causas de discapacidad en personas adultas en todo el mundo, especialmente a partir de los 50 años.
Factores de riesgo
La artrosis no tiene una única causa. Es el resultado de la interacción entre factores generales y propios de la articulación.
GENERALES
- Predisposición genética
- Edad avanzada
- Sexo femenino
- Sobrepeso u obesidad
- Algunas enfermedades metabólicas
- Baja densidad mineral ósea
- Alimentación de baja calidad nutricional
PROPIOS DE LA ARTICULACIÓN
- Déficit de fuerza muscular
- Traumatismos repetidos
- Deporte de competición o actividad física muy repetitiva
- Trabajos con movimientos repetitivos
- Deformidades articulares
- Discrepancia en la longitud de las extremidades
La evidencia científica muestra que el exceso de peso no solo aumenta la carga mecánica sobre rodillas y caderas, sino que también favorece un estado inflamatorio crónico de bajo grado.
Síntomas y diagnóstico
- Dolor mecánico (empeora con la actividad)
- Rigidez tras periodos prolongados de inactividad
- Crepitación (ruidos articulares)
- Debilidad
- Deformidad progresiva
No existen marcadores analíticos específicos para diagnosticar la artrosis. El diagnóstico se basa en la clínica y en pruebas de imagen como:
- Radiografía
- TAC
- Ecografía
- Resonancia magnética
Uno de los cuestionarios más utilizados para valorar el impacto en la calidad de vida es el WOMAC (Western Ontario and McMaster Universities Osteoarthritis Index).
Alimentación
Como siempre decimos la alimentación no cura, pero sí puede modular la inflamación y mejorar la salud articular. Como ocurre en muchas patologías, no solo nos tenemos que centrar en un único aspecto; un buen estilo de vida nos ayudará a prevenir y mejorar nuestra salud. Es decir, buscaremos tener hábito saludables en los que también se incluya: evitar el alcohol, el tabaco, el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados o aquellas técnicas de cocinado que favorezcan la formación de productos de glicación avanzada. Para ayudar a los síntomas que acompañan a la artrosis priorizaremos una alimentación rica en determinadas vitaminas, minerales y grasas como pueden ser:
- Frutas y verduras crudas, especialmente cítricos (vitamina C)
- Aceite de oliva virgen extra, frutos secos y semillas (vitamina E y magnesio)
- Pescado azul (omega-3) Semillas de chía y lino
- Alimentos ricos en capsaicina como pimientos o chiles
- Lombarda, remolacha, uvas y otros alimentos morados (antocianinas)
- Aguacate y soja (moléculas insaponificables)
- Jengibre (gingerol)
- Té verde (EGCG)
- Legumbres, patatas y cereales integrales (fibra para la microbiota)
También es importante mantener niveles adecuados de vitamina D mediante exposición solar responsable y, si es necesario, suplementación supervisada.
Por último no nos olvidaremos del movimiento: el mejor «antiinflamatorio» natural. La evidencia es clara: el ejercicio físico es uno de los pilares fundamentales en el manejo de la artrosis.
GUT NUTRICIÓN
La artrosis no es simplemente “desgaste por la edad”. Es una condición compleja en la que influyen factores mecánicos, metabólicos e inflamatorios. Aunque no tiene cura definitiva, un enfoque integral que combine ejercicio, alimentación y tratamiento médico adecuado puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida.
Como veis, no hay una alimentación milagro para la artrosis, pero una buena alimentación puede ayudar a la regeneración, aumentar el tiempo en el que se produzca el desgaste o reducir la inflamación reduciendo síntomas. En GUT Nutrición podemos ayudarte.


